HISTORIA


 

 

El nacimiento de un género

 



Los chicos Black Mask (*)


Tiene la literatura negra-policial, para algunos mal informados, un componente vergonzoso, que uno que es un verdadero devoto de este género, busca siempre las razones objetivas, sin dar con ellas. No fuera el carácter lúdico, que a menudo y erróneamente se suele asociar, en los circuitos de cierta inteligencia pedante, con el marchamo de escasa calidad… mientras que la seriedad, se suele confundir a menudo, con plúmbeo y verborrea vacua en esos mismos círculos.

Lúdica, de evasión y entretenimiento que se conjuga, cuando el autor conoce su oficio y esta dotado para narrar, con una dimensión artística que para sí, muchos de esos académicos de salones, quisieran.

Uno de los escollos con el que topan los estudiosos y aficionados del género negro o novela negra, es encontrar una definición consensuada que encuadre a la perfección las obras a las que se refiere. La falta de esa definición académica lleva a menudo a confusiones irritantes, que suelen acometer aquellos que se acercan al género desde posiciones altaneras y poco informadas como quien se acerca a un kiosko a comprar Mortadelos con el pretexto de que son para un sobrino… que no suele existir.

La novela negra no nace por generación espontánea, tiene sus premisas que se van generando por factores exteriores al ámbito literario, y otra parte de sus raíces se van desgajando de precedentes narrativos que predisponen a su total individualidad.

Existen muchos indicios que no permiten refutar el parentesco de la novela negra con el tronco común del Relato policial. Intentaremos proceder con método subrayando algunos de esos indiscutibles hilos que a modo de cordones umbilicales unen la novela negra con el tronco común del Relato policial.

Métodos y trucos

Javier Coma uno de los especialistas de este género señala un método concéntrico de círculos que iría reduciendo gradualmente el espacio a tratar.

-Así en el primer circulo se ceñiría a lo más obvio: determinación del tiempo histórico, desde principios de los años 20 hasta la actualidad (sic). Y en los inicios cita a John Caroll Daly como precursor de un tratamiento realista de la temática criminal.

-Una segunda área condiciona los limites geográficos a los USA, parcialmente integrada en la primera hasta la segunda guerra mundial en que el ámbito geográfico se ensancha por Europa con el advenimiento de autores del viejo continente…

Javier Coma va contabilizando hasta cinco áreas que resume en la definición siguiente: "Acumulando las notas decisivas de cada área o círculo diríase que se trata de una literatura narrativa, con origen en Estados Unidos durante los años 20 y con desarrollo típico y primordialmente norteamericano, ceñida al enfoque realista y sociopolítico de la contemporánea temática del crimen, encauzada paulatinamente como un género determinado, y practicada mayoritariamente por especialitas." Aunque a continuación hace hincapié en una de las características esenciales de la novela negra: ...su dimensión de critica social, que a su juicio sirve (esa dimensión) ...para separar la novela negra autentica de "…la ingente cantidad de mediocridades sin espíritu crítico…"(1)


JOSÉ F. COLMEIRO, por su parte reduce los elementos definitorios a un simple hecho: "Narración cuyo hilo conductor es la investigación de un hecho criminal, independientemente de su método, objetivo o resultado. Esta es la única característica que tienen en común los diversos subgéneros dentro de la 'novela policíaca', pues ninguno de los demás rasgos supuestamente 'característicos' tienen alcance universal dentro del género".(2)

Esa característica, es de nuevo el punto de referencia esencial, a juicio de Paco Taibo II, pero con una dimensión que va más allá de la pura investigación policial y vuelve a resaltar el componente de critica social.
"Una novela negra es aquella que tiene en su corazón un hecho criminal y que genera una investigación. Lo que ocurre es que una buena novela negra investiga algo más que quién mató o quién cometió el delito, investiga a la sociedad en la que los hechos se producen. Empieza, contando un crimen, y termina contando como es esa sociedad"(3)

Etiquetas y cajones

Las etiquetas y definiciones son convencionalismos consensuados que nada aportan al valor intrínseco de la obra, y que solo sirven para una comprensión teórica, permitiendo delimitar los factores exteriores, históricos, sociológicos y el tipo de huella que imprimen en las obras.

Pero para delimitar los elementos que definirían a la novela negra sería necesario un estudio objetivo, que desguace algunas de las novelas aceptadas indiscutiblemente como paradigmas del género… -las de Chandler pongo por ejemplo-. Esa disección poniendo de relieve los mecanismos que componen esas obras, debería determinar aquellos esenciales que necesariamente debieran incluir las novelas para adjetivarse: negras. Mediante un estudio comparativo con obras más actuales, que intuitivamente se calificarían del mismo modo, sería posible establecer los cánones del género.

El problema de la ubicación académica no se plantea tanto para los iniciadores del genero: la escuela Black Mask, como para las obras que viniendo a continuación, no reúnen alguno de los factores que cita J. Coma pero que por el tratamiento realista, el tipo de argumento y el enfoque de critica social, pueden sin mucho riesgo considerarse novelas negras. En esencia la novela negra debe reunir una de las características citadas: el relato de un conflicto que suele llevar en su esencia un hecho delictivo, que se desarrolla en entorno fácilmente reconocible con personajes igualmente identificables (verosimilitud) en unión al menos de otra de las dos más esenciales, el realismo y la crítica social.


Ha nacido un Duro.


El relato en el que los estudiosos coinciden en ver el nacimiento del nuevo género es "El falso Burton Combs" de Caroll Jhon Daly, editado por primera vez en el pulp Black Mask.
Race Williams, el protagonista que creara John Daly en ese relato, a dejado de ser el infalible sabueso para convertirse en un hombre duro, áspero, como se espera que sean aquellos que como él se enfrentaban con un cotidiano incierto. Escéptico sobre su propia condición no se hace ilusiones, si persigue a los malhechores es porque es su trabajo y le da de comer, no existe afán por mantener una justicia formal en la que no cree, si acaso, a menudo trasciende una escala de valores poco acorde con la de una sociedad corrupta, que es la que ese detective thougt intenta defender. Este prototipo de personaje tiene sus raíces en las historias de Nick Carter, y se acerca más a Rouletabille que a Hercules Poirot.

Seguidamente Dashiell Hammett con un talante narrativo depurado y una calidad literaria que supera de lejos a su antecesor, Daly, aparece como el verdadero iniciador de un genero nuevo. Hammett que reconoce su admiración por la literatura de Hemmingway, de donde posiblemente nos llegan los hilos de este nuevo realismo, mantiene sin embargo un estilo original donde las influencias han sido integradas en los cimientos de una edificación narrativa innovadora. Esa escuela de seguidores de un cierto realismo, que van a dar el golpe de gracia a la edad de oro de la novela rompecabezas, el whodunnit, y a la novela de detección clásica, que van, como dirá Raymond Chandler, devolver el crimen en las manos de aquellos que por poderosas razones lo comenten, y sacarlo de los salones aterciopelados donde lo habían confinado Agatha Cristie, SS Van Dine, Dorothy L. Sayers…etc.

Van a seguir, de algún modo, siendo una nueva rama del relato policial por el tipo de argumento que usan y el soporte editorial que seguirá siendo el mismo que la novela detectivesca, manteniéndose en el círculo de la literatura popular y de géneros.

Los pulps, el soporte donde aparece esa nueva escuela literaria, eran publicaciones baratas, debido a la escasa calidad de la pasta de papel echa con pulpa de donde sacan el nombre; típico producto de narrativa de evasión para consumo de masas. Suelen editar varios relatos por número y se caracterizan por sus portadas llamativas y por especializarse en cada uno de los diferentes géneros de literatura popular. Black Mask sin embargo, será un tipo de pulp diferente en cuanto al conjunto de autores que abriga, a los que su director más conocido: Joseph T. Shaw, exigirá a sus textos una calidad superior a la que normalmente era necesaria para publicar en aquellos folletos.

 

Black Mask

La historia de Black Mask empieza en 1920; creada por H. L. Mencken y George Jean Nathan, con la intención de irrumpir en un mercado de literatura popular en pleno auge y de esa manera contribuir a mantener la existencia de otra de sus revistas más selecta, Smart Set, con muchos problemas de financiación.

Black Mask es un éxito desde el mismo momento de su lanzamiento, sin embargo seis meses después Mencken vende la revista por 100.000 dólares haciendo un negocio redondo si se piensa que la aportación inicial fue de 500 dólares. De cualquier modo se desprenden con regocijo de algo que subestimaban profundamente.

Los nuevos dueños "Pro Distributors Corporation" entregan la dirección de Black Mask a George Sutton y P. C. Cody. Es sobre todo

a este último a quien se debe el acierto de haber publicado a John C. Daly primero y a Erle Stanley Gardner y Dashiell Hammett después. Pero quien reforzará la línea editorial que dio su fama a Blak Mask fue Joseph T. Shaw, el siguiente director, quien dirigió los destinos del pulp de 1926 a 1936. Él, amplió el plantel de escritores, alentándolos a continuar escribiendo aquel tipo de narrativa que reflejaba a la perfección la sociedad alocada y en ebullición que era la América de los años 20… El incipiente negocio del cine se aliaba a la perfección con aquel tipo de historias de literatura muy visual. 

 Joseph T. Shaw

 La década siguiente comienza con el primer y puntiagudo diente de sierra que fue el crack bursátil de 1929, la quiebra de la economía de EE.UU. Las narraciones de Black Mask y su particular visión critica estaban en primera línea de la literatura de consumo de masas para dar cuenta de aquellos mecanismos perversos de la sociedad capitalista cumpliendo sin pretensiones pero con gran calidad, un cometido que en otros ámbitos con un tipo de literatura muy emparentado pero con visos menos inmediatos, cumplían autores como John Steinbeck o John Dos Pasos.

 

El realismo en ebullición (hard boiled)



Hard boiled era el adjetivo que comúnmente acompañaba las descripciones editoriales para la promoción de los relatos. Una promesa de acción, garra, fuerza acorde con los tiempos que corrían. Con la prohibición, una era de quebrantamiento generalizado de la ley, debilitaba las administraciones y los mecanismos democráticos de representación ciudadana muy devaluados por unas presidencias laxas (Harding, Coolidge).

El prototipo de personaje en auge como nuevo aventurero de esos tiempos alocados es el detective privado un mercenario de la justicia que se enfrenta al gangster con sus mismas armas… este último representando los abusos de las grandes corporaciones y sus contubernios con una administración corrupta.

Si los argumentos guardan una lejana semblanza con las novelas de detección, el tratamiento es heredero directo del realismo. La novela Hard Boiled es la novela de la acción y de la mirada, viene a desmitificar una sociedad de cartón piedra donde habían recluido, los autores de la "edad de oro" a la novela policial.


La Série Noire…
o el apellido de un género.



Otro de los temas recurrentes que suele aparecer en la búsqueda de la definición es el origen del vocablo que dio nombre al género…Negro. Bien que, como hemos visto, los comienzos de esta narrativa tienen su punto de arranque en los Estados Unidos y particularmente en el pulp Black Mask, que curiosamente ya lleva el adjetivo Black, el vocablo se oficializa de alguna manera en Francia en el lanzamiento de la colección de las ediciones Gallimard, la Serie Noire.

Marcel Duhamel un autodidacta que había probado suerte en diferentes oficios es la piedra angular de ese feliz hallazgo, pero no su inventor. Según cuenta Pierre Assouline en la biografía de Gaston Gallimard, Marcel Duhamel "…se va de casa de Marcel Achard con los bolsillos llenos…de tres libros en ingles: dos de Peter Cheney y uno de James Hadley Chase. ¿Los traduce, pero donde publicarlos?..."(4)

Duhamel, a la liberación había sacado de apuro a la editorial Gallimard proporcionándole papel cuando este escaseaba, es pues de manera natural que piensa en ellos y estos están encantados con la idea. Buscan un nombre para la colección.
El poeta Jacques Prevert consultado sobre el asunto por su amigo Marcel Duahmel, propone llamarla simplemente "Série Noire", la mujer de Marcel, Germaine, dibuja una cubierta negra con una orla amarilla. Aunque con reticencias, Gallimard acepta. Será todo un éxito.

Que empezará con una nefasta elección, efectivamente Duhamel en la euforia de la liberación (1945) y su deseo de lanzar una colección con mucha garra va a promocionar a rango de primeros autores negros… a los que en definitiva solo son dos epitomas del genero y no de los mejores: Peter Cheney y James Adley Chasse.

El primero es el creador del indómito Lemy Caution, una caricatura del detective though repartiendo puñetazos a cada pagina… mientras ingiere litros de whisky intentando salvar un facsímil de la vamp' hollywoodense.

Y el segundo, no deja de ser un imaginativo autor ingles de segunda fila de nombre René Raymond Marshall …cuya primera novela traducida para la colección de la Serie Noire "No Orchids For Miss Blandísh" (El secuestro de miss Blandís) tiene un extraño parecido con la novela de William Faulkner: " Sanctuario"…que Chasse dice haber escrito con ayuda de un diccionario de slang (argot americano) sin haber pisado nunca los USA.
El tercer título de la colección es ya todo un acierto: "No pockets in a Shroud" Un linceul n'a pas de poches (Una mortaja no tiene bolsillos) de Horace Mc Coy, al que seguirán Hammett, Chandler, James Cain, Frederic Brown, Cornell Woolrich… etc.


Quizás esta colección, después de todo, madrina del invento, es la mejor definición objetiva del género. Desde su nacimiento en 1945 hasta hoy, no hay autor internacional importante para el género negro, que no haya sido publicado en la Serie Noire, o tratándose de narrativas periféricas, que no tengan a algunos de sus más valiosos representantes en su catalogo.

 

 

Andréu Martín publicado en la Serie Noire

©Zeki 08.03.03


(*) Los chicos Black Mask-De pie de izquierda a derecha :Raymond J. Moffatt*, Raymond Chandler, Herbert Stinson, Dwight Babcock, Eric Taylor, Dashiell Hammett
Sentados: Arthur Barnes, John K. Butler, W. T. Ballard, Horace McCoy, Norbert Davis
*Raymond J. Moffatt no era un autor de Black Mask
El copyright de la foto es de © Keith Alan Deutsch 2000, 2002.

(1) La Novela Negra (p.12) -Javier Coma/ Ediciones 2001 S.A. El viejo topo
(2)La novela policíaca española. Teoría e historia crítica. Ed. Anthropos. Barcelona, 1ª ed., sep. de 1994. ISBN: 84-7658-447-4. 302 págs.),
(3)Paco Ignacio Taibo II. Abc Cultural.1 de Julio del 2000
(4) Gaston Gallimard-Medio siglo de edición en Francia (pp. 370-371)- Pierre Assouline /Ed Península/Atalaya

 



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