HORA CERO EN PHON PENH

Por: José Andrés Espelt

HORA CERO EN PHON PENH

En el otro extremo del globo se levanta cada día un mundo totalmente desconocido y del que nos llegan noticias a cuentagotas.

El lector, cuando acude a un libro como este, lo primero que se pregunta es dónde se encuentra Phonom Penh, capital de Camboya, el lugar que nombra la novela.

Posteriormente, nos imaginamos lo que tememos, el famoso genocidio que causó el asesinato gratuito de un millón y medio de personas, a las órdenes del temible Pol Pot, líder de los jemeres rojos.

Vicent Calvino, detective privado, tranquilamente afincado en Bangkok, recibe el encargo de entregar un cheque a un farang (extranjero) desaparecido llamado Mike Hatch. Su primer encuentro acaba con la muerte del Gordo Stuart L´Blanc, el socio del susodicho Mike, mientras se encontraba con él en el hipódromo.

Decide que la única forma de seguir adelante con este caso es trasladarse a Phnom Penh. Le acompañará en ese viaje su amigo el Coronel Pratt. Ambos siguen un mismo camino, pero por motivos diferentes.

Nuestro detective se encontrará en una ciudad devastada por la guerra civil, y donde el valor de cualquier vida se mide por el silbido de una bala de AK-47. No existen normas, los controles policiales sirven al contrabando de armas, alcohol y tabaco. La prostitución, que sólo ejercen las vietnamitas tratadas como animales, es el punto de mira de muchos atentados y cada día que pasa es un regalo del cielo para esas mujeres. La violencia es incontrolable a pesar de las fuerzas de pacificación enviadas por la ONU.

Ni un hospital es el lugar más seguro para que un accidentado preserve su vida; Calvino lo va comprobando conforme sucede la narración. Posteriormente descubre que su objetivo: Mike Hatch, también es perseguido por la sustracción de unas joyas robadas a la familia real Saudí, y que irremediablemente han empeorado las relaciones entre los dos países. El círculo se va cerrando y cada vez las investigaciones llevan a caminos malditos. Un farang, de nombre Kim, parece ser la causa de todos los males. ¿Pero quién se esconde tras ese nombre?

El autor nos implica desde el principio en una trama que se convierte en una rémora que no nos dejará tranquilos hasta que acabamos su lectura.

Bien tratada, esta introducción al conflicto camboyano nos invita a un viaje imaginario por la putrefacción humana, sin altibajos. Una guerra que convulsionó una parte del mundo, que solo recordamos  cuando nos enseñan los cráneos amontonados en un osario de gente inocente que murió por la locura, en UN AÑO CERO Y UNA HORA CERO.

HORA CERO EN PHNOM PENH
Christopher G. Moore
ALEA 2007

 

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