EL
COMISARIO DE LUCA
©
Francisco J. Ortiz
La
existencia de ciclos literarios, ya se articulen como trilogías,
tetralogías o como series con un personaje y/o un mundo
común, suelen responder o bien a razones puramente comerciales
(se insiste en una fórmula que funciona con el fin de
repetir el éxito de ventas), o bien a un no siempre justificado
interés por parte del autor hacia sus creaciones pretéritas,
ya sea por cariño o por pereza ante la perspectiva de
probar con otra cosa. Felizmente, y dentro del ámbito
de la novela negra, no ha ocurrido así con dos 'corpus'
publicados recientemente.
Sin
ir más lejos, dentro de la realidad contemporánea
española, se recuperó por parte de La Factoría
de Ideas la trilogía de los policías Pulido y
Galeote creados por Mariano Sánchez Soler. La inclusión
en un mismo volumen de Carne fresca y Festín
de tiburones, con el interludio La sonrisa del muerto,
demostraba una coherencia interna indiscutible, marcada más
por la evolución de un país que por el devenir
vital de sus protagonistas.
Esto
es algo que podrá descubrir todo aquel que se acerque
con curiosidad a Grupo antiatracos, libro que muestra
cómo la vigencia de un material literario recuperado
años después de ser concebido viene a demostrar
que las cosas, lamentablemente, no han cambiado tanto.
Sánchez
Soler dibuja con precisión el desarrollo profesional
de la pareja protagonista, José Pulido y Carlos Galeote,
dos hombres que, como otras muchas creaciones memorables de
la literatura, se definen por sus actos, no por sus palabras.
En las páginas de Grupo antiatracos estos dos
policías tendrán que investigar crímenes
de muy diversa índole: desde la fuga de un preso inmerso
en una red de prostitución de niñas a los enfrentamientos
en apariencia incruentos de hombres de negocios, algunos con
'nombre y apellidos', y por tanto fácilmente reconocibles
para el lector.
Pero
tanto da la apariencia de un crimen u otro; lo que el autor
de Lejos de Orán viene a enseñarnos es
que la naturaleza del crimen suele ser siempre la misma: el
egoísmo y la búsqueda del placer personal por
encima de cualquier otra consideración, incluyendo el
bienestar del prójimo.
Allende
nuestras fronteras ha sucedido lo mismo, y por razones como
veremos muy similares a la creación de Sánchez
Soler, con el comisario De Luca, concebido por Carlo Lucarelli.
Las tres novelas protagonizadas por este personaje, y que permanecían
hasta ahora inéditas en nuestro país, han sido
publicadas finalmente en un único volumen, cuya lectura
satisfará a los lectores de narrativa policial más
exigentes. Y es que no hay mejor manera que el disfrute continuo
de las tres historias para comprobar la coherencia vital del
personaje y, por extensión, la coherencia creativa de
su autor.
En Carta blanca conocemos a De Luca, ex miembro de la policía
política fascista ahora reconvertido de nuevo en agente
de la Ley en Bolonia. Un policía honesto pero no ingenuo,
profundo conocedor de su oficio, que vive para él por
encima de cualquier otra consideración. En esta primera
entrega de la trilogía, tendrá que investigar
el asesinato de un miembro del partido fascista, viéndose
inmerso en una trama de intereses políticos enfrentados
donde no faltan los cultos satánicos y unos personajes
femeninos de trazos muy diferentes entre sí, que podrían
estar dibujados por Milo Manara.
A
continuación, El verano turbio muestra a un De
Luca que ha huido del proceso de depuración, viéndose
obligado a ayudar en la investigación de un crimen múltiple
cuando se ve chantajeado con la posibilidad de que lo delaten.
La relación que se establece entre el comisario y el
antiguo partisano que lo descubre es uno de los mayores méritos,
y no son pocos de los que puede presumir, del libro.
Finalmente,
en Via delle Oche, De Luca se ha reincorporado al servicio
policial, encargándose de los delitos relacionados con
la prostitución. Es en esta nueva faceta profesional
suya que se reencuentra con Pugliese, personaje recuperado de Carta blanca, al que ayudará a investigar varios
crímenes cometidos alrededor de una calle famosa por
sus burdeles.
Las
tres novelas de Lucarelli, publicadas entre 1990 y 2000, ubican
su acción en la turbulenta Italia de la segunda mitad
de los años 40, marcada por la inestabilidad política
y la descorazonadora huella de Hitler y la Segunda Guerra Mundial.
Un país y una época por la que De Luca, como un
Frank Serpico 'avant la lettre', es testigo de cómo una
vez tras otra los hombres que desde las sombras mueven los hilos
de la realidad política (y policial) no hacen otra cosa
que poner trabas que dificultan su trabajo.
En
definitiva, huelga decirlo, estamos ante tres novelas que, como
las de Sánchez Soler, pueden leerse de forma independiente;
pero sin duda se disfrutarán como se merece asimiladas
como una 'obra total', dado el carisma del personaje protagonista
e, insistamos en ello, la mirada coherente y lúcida que
Carlo Lucarelli pone en los ojos de aquel. Una lucidez que,
bienvenida sea, tampoco falta precisamente en la obra del escritor
y periodista alicantino.
GRUPO
ANTIATRACOS
Mariano Sánchez Soler
LA FACTORÍA DE IDEAS
EL
COMISARIO DE LUCA
Carlo Lucarelli
TROPISMOS
Julio
2006
EL
COMISARIO DE LUCA
© José Ramón Gómez Cabezas
Desde
hace algún tiempo las librerías dedicadas al género
negro están viendo sus estantes invadidos por autores italianos,
desde el ilustre Camilleri a Marco Vichi uno de los últimos
en llegar, pasando por Máximo Carlotto, Stefano Tura o
Giorgio Todde.
A
Carlo Lucarelli ya lo conocíamos por "Almost Blue",
un inquietante thriller en el que el autor maneja por igual violencia
y acción para construir una historia francamente angustiosa
donde la inspectora Grazia Negro, una chica dura, poco interesada
en las especulaciones de carácter psicológico, intenta
atrapar a todo 'un serial killer'.
Esta
vez la editorial salmantina Tropismos dentro de su colección
dedicada a la novela negra, publica esta necesaria trilogía
en un solo volumen "El Comisario De Luca" que reúne
tres de las novelas publicadas en Italia por Lucarelli en los
años noventa: "Carta Blanca"(Carta Bianca), "El
verano turbio"(L´estate torbida) y "Via delle
oche"(Villa delle oche). Las tres tienen como trasfondo la
Italia de la posguerra y a través de ellas contemplamos
la trayectoria del comisario De Luca, un brillante investigador
obsesionado con la verdad y cuya vida profesional se ve sometida,
en todo momento, a los condicionantes políticos.
Así
por ejemplo, en 'Carta Blanca', el devenir del comisario viene
marcado por el inminente final de la segunda guerra mundial. Desde
las primeras páginas, donde se describe el atentado contra
un ex comandante de la legión fascista, se vive el ambiente
desquiciado del momento, donde los jerarcas y simpatizantes de
Mussolini intentan sobrevivir a cualquier precio al naufragio
del régimen.
El miedo al pasado reciente también persigue al comisario
en forma de pesadillas a lo largo de este primer relato, donde
tiene que investigar la extraña muerte de un antiguo miembro
del partido fascista republicano. En el cuerpo del aristócrata
se pueden observar dos puñaladas, una en el corazón
y otra en la ingle, el sentido común y la experiencia del
comisario le hacen pensar desde un primer momento en un crimen
pasional. El tráfico de estupefacientes, la lucha política
de dos bandos opuestos y la inseguridad reinante envuelven el
relato en un tono oscuro. La investigación se irá
abriendo camino en medio de una auténtica lucha de intereses.
En
'Verano turbio', la segunda novela incluida en esta trilogía,
De luca, con un pasaporte falsificado, huye por el norte de Italia
de la depuración política debido a su pertenencia
a la policía fascista. En una pequeña localidad
es reconocido por un antiguo policía que conoció
antes de la guerra, el brigadier Leonardi de la policía
partisana. Leonardi, consciente de sus limitaciones en la investigación
de un macabro asesinato, forzará la ayuda del que fuera
su superior. Esa obligada colaboración del ingeniero De
Luca destapará una historia oculta de venganza y ajuste
de cuentas entre los partisanos excombatientes, convertidos en
héroes locales.
Las
pesadillas recurrentes del comisario le atravesarán nuevamente
el estómago en forma de profundos escalofríos, que
van dejando huella en su salud y en sus esperanzas.
En
'Via delle Oche', el tercer relato, un renovado De Luca, reincorporado
al servicio como vicecomisario, es destinado al departamento 'buoncostume',
encargado de velar y supervisar las zonas de prostitución
de Bolonia. Precisamente es en Via delle oche, famosa por sus
prostíbulos, donde comienza la investigación de
lo que en un principio parece un suicidio.
La ciudad está envuelta en pleno período electoral
y los violentos enfrentamientos entre seguidores de uno y otro
bando, marcarán el desarrollo de los acontecimientos, en
un país que está intentando nacer de nuevo.
En
las tres novelas de "El comisario De Luca" encontramos
la radiografía perfecta de un período histórico.
Con una narrativa excepcional, poco detallista, alejada de todo
exceso literario, el autor apela a nuestros sentimientos a través
de la evolución humana de un personaje inteligente y creíble,
lleno de miedos y lógicas preocupaciones, alejado del tipo
frío y distante prototipo de otras investigaciones y lugares.
Carlo
Lucarelli no se detiene en retóricas descripciones del
paisaje, a través de una prosa mas bien intuitiva va plagando
de poesía esta mas que interesante trilogía del
comisario De Luca.
"...Dos
golpes con el puño plano sobre la madera clara de la puerta,
le dejan una fría astilla clavada bajo la piel...".
El comisario De Luca
Carlo Lucarelli
TROPISMOS (2006)
Julio
2006