Pacto
de sangre
(Double Indemnity)
Zeki
En
esta novela, James M. Cain retoma algunos de los que serán
sus referentes literarios que tan buenos resultados le dieron,
las pasiones que desatan la avaricia, el engaño, la ambición,
la terminante decisión de cambiar el destino y sobre todo
la traición
La traición es el eje alrededor
del cual giran la mayoría de las narraciones de James M.
Cain.
En
su primera novela: El cartero siempre llama dos veces, Cora, la
mujer de Papadakis el restaurador, esta lejos de la sofisticación
de una vamp al uso; sus artimañas son mas explicitas y
el atractivo sexual puesto de manifiesto. En Pacto de sangre la
mujer fatal no llega aún a los extremos de prosopopeya
que alimentan el mito, pero a ello se encamina. La mujer usando
sus artes de seducción para conseguir sus fines, mas allá
de las leyes y la moral. Todo ello ocurre, no en un contexto de
delincuencia, sino en los círculos de la clase media, en
el seno de familias convencionales donde se planea fríamente,
hasta el último detalle, la muerte de un ser cercano, añadiendo
un sentimiento de deshumanización sobrecogedor, al homicidio.
James M. Cain ha contribuido de modo decisivo a perfilar los mejores
prototipos de mujer fatal dentro la novela negra, resaltando el
recorrido de los componentes patológicos, desde una visión
dramatizada.
Los
planes mas elaborados son los que más probabilidades tienen
de fallar. Ningún cerebro superdotado ha conseguido aún,
encerrar el azar en una lista de casualidades. Walter Huff no
es tonto, pero dista mucho de tener una visión lucida de
los mecanismos femeninos a pesar de ser un profesional vendedor
de seguros. Conoce a la perfección los posibles fraudes
contra el seguro, los conoce tan bien que decide, a las primeras
insinuaciones de la Señora Nirdlinger por sus huesos, poner
a contribución su experiencia para deshacerse del marido.
Las pólizas de accidentes pagan una doble indemnización
(titulo original Double indemnity) cuando el percance se produce
en un tren. Walter Huff elaborará un plan perfecto para
vencer los obstáculos entre su amor por Phyllis (la Srª
Nirdlinger) y el marido, y entre el dinero y Phyllis. Cuando esos
obstáculos tienen vida propia, como Lola, la hija de 19
años, fruto del primier matrimonio del del Sr Nirdlinger,
o el jefe de Huff, Keyes, un escrupuloso profesional que tiene
una fe ciega en sus tablas estadísticas de accidentes y
suicidios, el homicidio del asegurado es el menor de los escollos.
El
universo de Pacto de sangre, retrata un mundo de aparente equilibrio
donde reina un tedio rutinario, bajo el que subyacen los instintos
más corruptores. El punto de redención esta representado
por la inocencia en su estado postrero, por esa pareja de jóvenes
que son Lola y su novio. Una inocencia redentora como la misma
muerte. James M Cain no se recrea en estadios intermedios del
prototipo femenino, pasa sin transición de la calculadora
y fría Phyllis a la ingenua e inocente Lola. ¿Dos
estados de un mismo proceso?
El
autor, un maestro de atmósferas, trasmite en esta novela
la influencia de su faceta de guionista. James M Cain uno de los
pilares del pulp Black Mask sentía predilección
por la novela romántica, decantándose por imposición
del mercado, por el lado más oscuro del amor.
Pacto
de sangre fue llevada al cine por Billy Wilder en 1944 con guión
de Raymond Chandler y protagonizada por Barbara Stanwyck, Fred
MacMurray, y Edward G. Robinson
Pacto
de sangre
©James M. Cain
Editorial El Aleph /Clásicos de Gimlet XIII