Jesús
Lens Espinosa de los Monteros
Hay
un director de cine llamado Robert Guédiguian que ha hecho
de la ciudad de Marsella algo más que el decorado de sus
películas, convirtiéndola, de hecho, en la auténtica
protagonista de unas historias corales, militantes, partidistas,
viscerales, duras, tiernas y divertidas, interpretadas casi siempre
por los mismos actores, cómplices del director en sus alegatos
humanistas.
Marsella.
Esa es una ciudad que a todos nos suena y de la que no sabemos
prácticamente nada. Y si no fuera por Zinedine Zidane,
menos. Sabemos que tiene un puerto y un equipo de fútbol
manejado, en su momento, por un tipo de impecable apariencia y
turbias actuaciones. Y es que, digámoslo ya, Marsella trae
ecos de mafia, de gángsteres, de corrupción y de
contrabando. "Marsella no es una ciudad para turistas. No
hay nada que ver. Su belleza no se fotografía. Se comparte.
Aquí hay que tomar partido. Apasionarse. Estar a favor
o en contra. Estar, hasta las cachas. Y sólo así
lo que hay que ver se deja ver."
Una
ciudad difícil, está claro. Y, sin embargo, hay
un camino para conocer esa Marsella compleja y virulenta: dejarnos
guiar por la mano maestra de un tipo llamado Jean - Claude Izzo,
hijo de italiano y española, militante comunista, periodista,
poeta y, por fin y para nuestro deleite, novelista. "Total
Khéops" es la primera parte de una trilogía
que, a tenor de lo leído en esta entrega, va a suponer
una de las altas cumbres de la literatura negra europea.
Cuando
empiezo una novela y me va gustando, en la primera hoja en blanco
del libro voy tomando notas y referencias de frases y párrafos
para una posible reseña posterior o, sencillamente, para
volver a disfrutar tiempo después con algunos extractos
escogidos. En el caso de "Total Khéops" tengo
tantas anotaciones y referencias que no sé por donde empezar:
cine, música, literatura, gastronomía, filosofía
vital, etc. Pero sin que el autor nos apabulle, nos canse, o nos
parezca pedante. Porque en esta novela, Izzo ha sabido aderezar
con la sabiduría de un gran chef esos mil y un ingredientes,
para terminar presentando un plato digno del mejor restaurante
de cinco tenedores.
Tres
amigos a los que la vida conduce por sendas muy diferentes. Una
lealtad a prueba de años. Amores de juventud que no se
pueden, ni se deben olvidar. Una muerte. Una venganza. Un enigma.
Una investigación. Racismo, mafias, crimen organizado y
un largo etcétera. Todo ello en el marco de una ciudad
devastada por la recesión económica, en la que un
racismo furibundo y a cara descubierta cabalga a lomos del todopoderoso
Frente Nacional.
Es
una novela contada en dos tiempos: el pasado, a través
de la juventud de los personajes, unos personajes que "no
teníamos futuro. Sólo la vida. Pero la vida sin
futuro era todavía menos que nada." Y el presente.
El presente de ellos mismos y otros como ellos: "para estos
críos la vida no hace más que comenzar y ya es un
callejón sin salida. Han decidido por ellos. Entre lo malo
y lo malo, ¿qué es lo mejor?" Porque, a qué
engañarnos, la vida siempre es puta y jodida para los mismos.
Un
amargo tono nostálgico y reflexivo preside la vida del
policía Fabio Montale "¿Por qué era
tan difícil hacer un amigo después de los cuarenta?
¿Será por que ya no tenemos sueños, tan sólo
añoranzas?" Fabio ha abandonado cualquier esperanza
de reencontrarse con el amor, y pasa por la vida "como ausente
del mundo. Nada me afectaba demasiado. Los viejos amigos ya no
me llamaban. Las mujeres me abandonaban. Mis sueños y mis
iras los había puesto en cuarentena. Envejecía sin
desear nada ya. Sin pasión. Follaba con putas. Y la felicidad
estaba en la punta de una caña de pescar."
Pero
la muerte de un antiguo amigo viene a sacudir de golpe esa ¿plácida?
existencia, haciendo que los fantasmas del pasado reclamaran la
atención y el protagonismo que Fabio les había hurtado
para convertirse en un hombre tranquilo y pacífico, amante,
eso sí, de un buen pescado al horno acompañado de
un vino blanco.
Podría
seguir horas y horas trascribiendo párrafos de "Total
Khéops", pero me arriesgo a una más que justificada
demanda por plagio por parte de la editorial Akal Literaria. Y
ya que nos han prometido que próximamente van a editar
las otras dos partes de la trilogía del fatalmente desaparecido
Izzo, no es cuestión de perjudicarles con una intertextualidad
desaforada. Así que, amigos, un buen consejo: haceos de
inmediato con el Caos Total y aprestaos a disfrutad de una novela
maravillosa. Palabra de amigo.
TOTAL
KHÉOPS
Jean-Claude Izzo
Editorial Akal Literaria
20 de Enero de 2004.